Bueno pues parece que he comenzado el año con optimismo a fin de cuentas... Salí de fiesta en Nochevieja, con la principal intención de arreglarme en condiciones y estrenar el vestido que me confeccioné para la ocasión, pero al final creo que me lo habría pasado igual de bien aunque hubiera salido en chándal.
El vestido lo diseñé antes del verano, con una idea más o menos clara de los colores y tipo de tela que emplearía, aunque hasta llegado el momento no decidí que sería éste el que llevaría para Nochevieja. No es un diseño muy sencillo que digamos... La espalda ha dado mucho trabajo, y el hecho de haber trabajado con 3 telas diferentes y hacer que encajen unas con otras por medio de una cremallera lateral suelta, da algún que otro dolor de cabeza pero al final ha merecido la pena.
No sé vosotras, pero yo estaba muy cansada de ver en todos los canales de TV y blogs de moda vestidos y modelitos con lentejuelas en dorado y negro. No me da la gana vestirme así porque 4 iluminados de turno digan que esta Nochevieja se llevará eso. No me dice mi madre cómo tengo que vestirme, me lo van a decir esos... Y mejor no hablemos de los peinados... Ni que nos fuéramos todas de boda, y encima a la misma. Paso. Prefiero llevar un vestido a mi gusto, independientemente de que sea del agrado de los demás, siguiendo mi estilo, a medida, etc, antes que ir igual que las demás como si perteneciéramos a alguna clase de ejército femenino de la moda.
Como podéis comprobar, el vestido es tal cual lo diseñé exceptuando el volante del escote, que en el dibujo parece ideal pero a la hora de la verdad... parecía un arlequín. Siempre recomiendo optar por la sencillez. Dependiendo de los colores que se elijan, éstos pueden cobrar protagonismo por sí solos sin necesidad de añadir excesos al diseño de la prenda.
Las medias me las regaló un ser viviente, por no llamarlo de otra manera dadas las circunstancias... Y los zapatos los compré yo el año pasado en una tienda local, aunque a algunas ya os sonarán.
Esta blazer de tweed también me la regaló el mismo ser viviente que las medias. Es de Mango y me encantó desde la primera vez que la vi, por eso me la regaló... Tampoco se ha exprimido mucho el cerebro para tener un detalle. Bueno ya paro.
Este peinado ya lo había repetido en ocasiones anteriores para otros eventos, pero me encanta. Ya sabéis lo apasionada que soy del estilo pin up y vintage de los dorados años 50, y hago lo que puedo para que se note.
Betty Grable con el peinado estrella en que me inspiré.
No es muy sencillo de hacer que digamos... Pero como con todo, se trata de hacerlo muchas veces y cogerle el tranquillo. Aunque no me quedó exactamente igual, yo quedé contenta.
Y por supuesto, las uñas a juego no podían faltar:
Las he diseñado yo, quería algo acorde con el vestido y no me apetecía copiar de internet. Al final tardas más en encontrar algo de tu agrado que inventándolo tú misma.
La bandera británica en blanco y negro sí la había visto por internet hace tiempo, y quise añadirla. No ha sido mala idea ¿no?
Para terminar, me gustaría dejar aquí el enlace de un amigo mío fotógrafo que está empezando en el mundo blogger. Si os gusta la fotografía no estaría mal que os pasarais a echar un vistazo... Además de hacer buena fotografía, le encanta dibujar y se le da genial, por lo que se está especializando en el llamado fotodibujo y combina ambas aficiones.
No tiene desperdicio ;)
Accederéis pinchando en la imagen.
P.D. Al principio os engañé un poco. En Nochevieja me lo pasé genial hasta que una choni nos lanzó un petardo (no pequeño precisamente) y casi nos da. No la conocíamos de nada, y con eso dejo constancia del tipo de gentuza que hay en Zamora.
.Estelle.




